Como vivir y pensar en el Mundo Digital.

Parece muy simple y la respuesta más escuchada sería algo así “ya lo sé, si uso la PC y el celular todos los días!!!”.  Pero no sería la respuesta correcta.

La tecnología de Internet comenzó a masificarse, con los sitios Web, poco antes del año 2000, poco a poco. Ya existía, a igual que las redes desde los años sesenta, pero su uso era muy limitado.

Lentamente diferentes comunidades empezaron a conectarse  e Internet empezó a usarse en forma global, con intensidad.  Primero las redes sociales, luego los navegadores que permitían utilizar software, el comercio electrónico, seguido por el uso de la Nube, y ahora todo está ahí, vaya uno a saber donde.

Todo esto lo aprendimos a utilizar, poco a poco, a medida que surgía, y nos cambió la vida totalmente.  Además de ello, nos sumergió en un nuevo mundo, llamado “digital”. Hoy en día, cualquiera dice “nos vemos en digital”, hasta avisos del gobierno.

Lo entendemos todos, pero “¿somos dueños de nuestra vida en el mundo digital?”, o simplemente entramos y salimos de él, como si fuese un parque.

Justamente aquí radica la diferencia y hace que la pregunta inicial no tendría una respuesta correcta.

Una cuestión es manejar una herramienta tecnológica y otra muy distinta es pensar como utilizarlas mejor y en que momento es necesario hacerlo.  Manejar solo se hace con algo que se conoce, pero pensar la mejor alternativa debe incluir en la decisión lo conocido y no  tanto.  Optar por algo no conocido, no es algo sencillo, no es cierto.

Hay que imaginarlo primero, luego investigar si existe. Si se lo encuentra, seguramente hay muchas variantes, hay que entenderlas, analizarlas y elegir la que nos sirve, para el fin que tenemos en mente. Para esta tarea hay que tener conocimientos técnicos y práctica.

Ahora bien, se puede resolver este dilema con un buen asesoramiento integral, tanto técnico como comercial e impositivo, basado en años de experiencia por haber vivido en el mundo digital.  Ser solo millennials no alcanza, porque seguramente le falta la capacidad comercial, impositiva y tal vez técnica.

Cuando casi nadie, en realidad muy pocos, usaban la Nube (Cloud) hace cinco años, ESTUDIO EIC la implementó para todos sus clientes, y se las puso a disposición. En ese tiempo (2015), pocos conocían la Nube.  En todo este tiempo han manejado esa herramienta, y saben de las ventajas y el orden que tienen.  Es un buen ejemplo de lo que se necesita.

Ahora, con esta pandemia y las medidas obligatorias que el gobierno impuso, la crisis económica se hará sentir con rudeza.  Además, todos se han visto obligados a utilizar herramientas tecnológicas, para todo.  Tienen que comprar on line, pedir delivery, acompañar a sus hijos en teleconferencias y tareas escolares on line, clases de apoyo en línea, ayudarlos a entender nuevos temas, a entretenerse on line, y muchos otros temas, incluso capacitarse.  Ni hablar los que gerencian, que deben trabajar en remoto y ejercer el teletrabajo.  Muchos empleados al no tener una notebook, para no perder el trabajo, debieron comprar una, pues la empresa no estaba preparada, e instalar los sistemas de conexión necesarios para el teletrabajo. El HomeBanking se generalizó.

Lentamente se levantará la cuarentena, y nada será igual. Los alumnos seguirán con sus clases on line, porque será lo último en volver a la normalidad anterior.

La comodidad del delivery, y los precios de las ofertas por compras en el comercio electrónico, serán temas aprendidos, que todos seguiremos utilizando, para casi todo.

Aquellos con comercios y/o empresas, necesitarán tener servicios en remoto, pues la economía comenzará a crecer, pero con restricciones de aglomeraciones.  Nada será como antes.  Sus ventas serán menores a las que tenía a principios de año.  Sus gastos serán similares o habrán crecido con la inflación. Deberán ser muy eficientes y conseguir nuevos clientes que estarán, solo en el mundo digital.

Su negocio, su empresa y sus servicios deberán entrar en forma urgente al mundo digital, si no estaban en él.  No es enviar un email, es trabajar en abstracto, sin verse, sin tener los papeles en la mano, haciendo todo a lo lejos. Lamentablemente, no todos podrán hacerlo.

Durante mucho tiempo insistimos que llegaría este momento. La cuarentena se alarga y seguirá modificando nuestras vidas y haciendo mella en la economía de los autónomos, comerciante y empresarios.  Algunos que tengan actividades exceptuadas, o las tengan en los próximos días, podrán «hacer algo», pero será solo una parte de loque hacían.  Si tienen empelados, deben tomar decisiones nada amigables, para ninguno.

Deben pensar que hacer durante la cuarentena, y una vez que se empiece a abrir, que ocurrirá algún día.

Por eso, deben pensar en que para hacer los cambios necesarios, que antes eran algo a futuro, una opción, y ahora ya son una realidad urgente que no se puede dilatar, seguramente necesitarán ayuda y acompañamiento.  Estamos listos para asesorarlo, incluso en remoto, porque hace años que lo realizamos.

Si no sabe bien por donde empezar, solo muéstrenos su interés, su deseo de cambio, y lo ayudaremos a elegir el camino. Lo invitamos a navegar www.estudioeic.com.ar para conocernos mejor.

Campana,  8 de abril de 2020.

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